Revista

El Evangelista Cristiano A5, #32

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Artículo

Personas que he Conocido– Ceferino Guajardo

P14006472a Epoca, Año II
Marzo-Abril
Número 5
Autor: Thomas Westrup

CEFERINO GUAJARDO

A orillas del río San Juan, distante dieciocho leguas al oriente de Cadereyta Jiménez, estaba el rancho de Los Ébanos.  Allí vivía un buen anciano, Jesús Guajardo, viudo y padre de Ceferino y de algunos otros de ambos sexos, que en su mayor parte vivían también allí.  En 1867 iban Ceferino Guajardo y un vecino, Santiago Ibáñez, de Los Ébanos a Caderyta, y supieron por unos que encontraron que en ésta habían unos protestantes.  Deseosos de saber qué clase de gente eran, se presentaron en casa de Concepción Rentería, donde estábamos posados, y se instruyeron en las cosas del Evangelio.

Volvieron a sus casas completamente convencidos, y allí estuvieron el choque con los suyos que fuertemente se opusieron, especialmente el padre de Ceferino y un tío del mismo, de apellido Garza, pero a los pocos días los dos se rindieron y fueron bautizados como lo habían sido los dos primeros.

De camino para Matamoros con Santiago Días, llegamos al rancho en que vivía Ivález, cuya esposa aceptó entonces el Evangelio, y luego a Los Ébanos, consiguiendo allí la adhesión al mismo de los demás de la descendencia de Jesús Guajardo, de manera que allí se organizó una iglesia de unas veinte personas.

Tal progreso en aquel lugar y algunos otros se debió en gran parte, por la Misericordia Divina, a los esfuerzos, firmeza y carácter amable de Ceferino.  Tenía alguna instrucción aunque no era erudito, y aprovechó mucho la lectura y explicaciones de la Palabra de Dios.  Por algún tiempo trabajó de predicador y expendedor de Biblias.  Siempre lo vi de buen genio, amable, sencillo, y de excelente conducta, y durmió en el Señor hace pocos años.  Su esposa fue también muy apreciable, cristiana decidida y servicial.

Nuestras relaciones con Ceferino Guajardo y los suyos fueron doblemente interesantes porque nos abrieron el camino para los trabajos fructíferos en Santa Rosa, la congregación que está a una legua de San Francisco de Apodaca en este Estado.  Tenía aquel parientes y negocios allí, y su tío Garza, arriba mencionado, fue bautizado allí, causando un movimiento de grande oposición por lo pronto, pero que luego cambió de carácter, gracias al empeño que se tomó, y el evangelio llegó a contar con la mayor parte de la gente de Santa Rosa.

Con miembros de la iglesia de Los Ébanos, que se radicaron en El Porvenir, hacienda grande a menos de dos leguas del citado rancho, se fundó la iglesia existente ahora en esta hacienda, aumentada después con la llegada de algunos de Santa Rosa.

Artículo

Cristianismo Apostólico

P14006472a Epoca, Año II
Marzo-Abril
Número 5
Autor: Joaquín Renz

LA VIA DE PAZ

Dos hombres fueron divinamente llamados por Jesucristo por El durante Su ministerio terreno de tres años y medio.  Otro más fue divinamente llamado por su Señor ya resucitado, cuando iba camino de Damasco, y entrenando personalmente por El para el ministerio de Su causa entre los gentiles.  Todos fueron llamados apóstoles, que significa enviados.  Envidaos fueron todos por Cristo a proclamar al mundo Su mensaje con un ministerio de milagros, a establecer la Iglesia de Cristo contar la cual las puertas del Hades (la muerte) no podrían prevalecer.  Despojado de sus elementos temporales, el ministerio de estos hombres viene a ser la norma de todo ministerio cristiano.

PREPARACIÓN DE LOS LLAMADOS

El ministerio personal del Señor Jesús se limitó en tiempo a tres años y medio, y en cuestión de geografía a la exigua tierra de Palestina.  Pero durante esos tres años y medio preparó a los Doce para que pudieran dar testimonio al mundo de Su vida, muerte, sepultura y resurrección.  Con El anduvieron diariamente.  Lo oían enseñar y lo veían sanar.  Dos lecciones de suma importancia aprendieron de El, y ésas fueron enviados a proclamar.  La primera verdad fue referente a la persona de Jesús.  “Vosotros quién decís que soy?” les preguntó “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”, fue la respuesta.  Aprendida esta lección, vino la segunda ¡en importancia: “Desde aquel tiempo comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le convenía ir a Jerusalén, y padecer mucho de los ancianos y de los príncipes de los sacerdotes y de los escribas; y ser muerto y resucitar al tercer día”.  Tal lección comprendía el propósito de Jesús.  Mejor; fue el método divino de cumplir con su propósito que anunció ser “buscar y salvar lo que se había perdido”.  Antes de su muerte les dio instrucción de que los enviaría así como el Padre lo había enviado a El.  Iban a recibir el Espíritu de verdad que los guiaría a toda verdad.  En los cuarenta días que siguieron a la resurrección les habló “del reino de Dios”.  Durante ese tiempo les dio las seguridades de Su propia “toda potestad” y basado en tal autoridad, los comisionó para predicar el evangelio, para bautizar a los conversos “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”, y para enseñar a los creyentes bautizados “todas las cosas que os he mandado”.  Les aseguró que todos lo que creyeran y obedecieran su mensaje serían salvos, y que los que lo rechazaran serían condenados.  Les dio Su promesa de que, mientras siguieran este programa, estaría con ellos hasta el fin de las edades.

COMISIÓN SINGULAR COMO NINGUNA

Observamos bien que ningún hombre ni grupo de hombres ha recibido jamás comisión más alta antes ni después de ese tiempo, que tal comisión jamás se ha revocado, que no hay constancia de que alguna vez se haya transmitido.

Así comisionados, iba también armados de las credenciales divinas de su oficio.  La primera cualidad de un apóstol era que debía ser “testigo de su resurrección.”  El Cristo resucitado no los envió inmediatamente sino que les dio órdenes: “Vosotros asentad en Jerusalén hasta que seáis investidos de potencia de lo alto.”  Obedecieron el precepto y fueron habilitados de poder.  Diez días después de la ascensión, “fueron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron  a hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen.”  Tal potencia divina comprendía el poder de hacer milagros, y la capacidad de pasar a todos el mismo poder milagroso con ponerles las manos encima.  Abarcaba la dirección infalible hacia toda verdad necesaria para guiar a un hombre del pecado a la salvación, pasando por el crecimiento de la vida cristiana hasta el cielo mismo.

A dondequiera que los apóstoles iban, predicaban el evangelio.  Su predicación trataba de verdades evidentes en sí, no de deducciones.  No tenían tiempo para los eventos de aquel día.  Trataban de cuestiones del tiempo y de la eternidad.  No se metían a resolver los problemas de la sociedad.  Únicamente daban el mensaje que redime a los individuos que forman la sociedad.  Sabían que una Sociedad formada de individuos redimidos es una sociedad redimida.

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NATURALEZA DEL MENSAJE

¿Qué mensaje era ese?  La verdad que de Jesús habían aprendido en lo que concierne a la persona y propósito de Jesús como Hijo de Dios y único Salvador del mundo.  Proclamaban su muerte en la cruz por los pecados del mundo, y su sepultura y resurrección del sepulcro para la esperanza del mundo.  Cuando se les interrogaba sobre este punto, sólo podían decir, “Somos testigos”.  Su testimonio era irrecusable.  Proclamaban las condiciones en que tal evangelio salvador podía apropiarse a la vida del individuo.  A los que inquirían informaban que se debía creen en Cristo, arrepentirse hacía Cristo, bautizarse en Cristo y vivir la vida nueva en Cristo.  Proclamaban las promesas divinas del evangelio.  Aseguraban a sus oyentes que todo el que creyera y obedeciera el evangelio recibiría el perdón divino, el don del Espíritu Santo en su vida y la seguridad de la vida eterna por la resurrección.

Para los apóstoles, el método divino de operación era la proclamación sencilla del mensaje divino.  Hablando a lo más sencilla del mencillo, su método era que un individuo se llegara a otro directamente con la historia del Cristo.

EFECTOS DEL MENSAJE

Los que creían la historia y aceptaban al Cristo se reunían en congregaciones o iglesias.  Estas congregaciones se reunían el primer día de la semana (día en que su Señor se había levantado del sepulcro) y celebraban la Cena del Señor, con la que recordaban la pasión y muerte de su Señor por ellos.  Su culto sencillo consistía de cantos de salmos, himnos y canciones espirituales de alabanza y oración, de predicación y enseñanza cristiana, y de dar una ofrenda para la obra del reino de Cristo.  Cada congregación tenía sus propios oficiales, que eran anciano y diáconos.  Cada congregación estaba bajo la autoridad directa e inmediata de Cristo y de sus apóstoles.

ALCANCES DEL MENSAJE

Bajo tal sistema apostólico la iglesia llegó a su más alto grado de eficiencia para llevar a cabo su propósito.  Para fines del primer siglo era bien conocida la operación del evangelio, y se establecieron iglesias por todo el mundo.  Sin buscar influencia de poderes legislativos ni favores políticos, y a pesar de la mayor oposición, la iglesia marchó de victoria en victoria.  Como alguien lo ha indicado, en su historia subsecuente, el tiempo de su mayor desviación de los métodos apostólicos fue también el tiempo de su testimonio más obre en un mundo de tiniebla.

Hoy abogamos por la vuelta a la proclamación sencilla del mensaje evangélico como tarea que le toca a la iglesia.  Abogamos por la restauración de los métodos apostólicos que reportan gloria a Dios y no a los hombres, que preservan la unidad del espíritu en el vínculo de la paz; que si nos adhiriéramos a ellos con fidelidad, producirían la redención del mundo y la realización del reino de Dios sobre la tierra.

Artículo

El Único Bautismo

P14006472a Epoca, Año II
Marzo-Abril
Número 5
Autor: Alberto Juvenil

Bajo el encabezado anterior podemos considerar cuatro pasajes principales.  Nuestro objeto es identificar el único bautismo y describirlo, porque se nos dice en las Escrituras que hay un solo bautismos para el mundo entero.  Efesios 4:4-6

“Un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios, y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.”

El único bautismo al que se hace referencia aquí es el bautismo para todo el mundo, y por lo tanto el mismo bautismo de la gran comisión.  Esto es cierto porque la epístola a los Efesios fue escrita para muestra que “la pared intermedia de separación” (Efesios 2:14) fue derribada y todos lo hombres son uno en Cristo, ya sean judíos o gentiles.  El bautismo de Efesios 5:5 y Mateo 28:19 son el mismo.  Más aún, el bautismo la que se hace referencia en los dos pasajes arriba mencionados es el mismo bautismo que se menciona en 1ª de Corintios 12:13.

“Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judío o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu”.

En un paralelismo, les demostraré más tarde que los pasajes de Efesios 4 y 1ª de Corintios 12 son pasajes paralelos.  1ª de Corintios 12, como los otros pasajes, se refiere a un bautismo semejante para judíos y gentiles—o para toda la gente—y a que hay un solo bautismo.

Un problema aparente se eleva cuando nos damos cuenta que Jesús era el que bautizaría con el Espíritu Santo, aunque les mandó a los discípulos practicar el bautismo de la gran comisión.

Los otros tres pasajes, sin embargo, resuelven la dificultad.  NO es cuestión de ser bautizado por agua o por el Espíritu, porque uno es bautizado por ambos.  Veamos Juan 3:5 y Tito 3:5.

“Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”.

“Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo”.

Cuando consideramos estos dos pasajes a la luz de los Hechos 2:28, se nota que se refieren al bautismo.

“Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”.

En el bautismo hay claramente una “acción de Dios” y se no llama a depositar nuestra fe en la acción de Dios.  Colosenses 2:12:

“Fuisteis sepultados con él en el bautismo en el cual fuisteis también resucitados en él, mediante la fe en el poder de Dios que se levantó de los muertos”.

Estoy convencido que la obra o accióni de Dios en el bautismo es la comunicación del Espíritu Santo, al creyente arrepentido, cuando es bautizado y la cual en mundo no puede recibir.  Creo por lo tanto, que el bautismo del que se habla en Efesios 4, Mateo 28:19 y Corintios 12:13, implica un administrador humano que sumerge a la persona bajo el agua, pero este mismo bautismo, implica a Jesús quien bautiza con el Espíritu Santo, o lo restaura.  El nacimiento del agua y del Espíritu es lo que compone el bautismo único.  Es el don del Espíritu en la medida de habitación (que será discutido más tarde) que permite al bautismo ser llamado bautismo del Espíritu.

El recibir el Espíritu en la medida llamada de habitación, es esencial para que el individuo sea cristiano o salvo.  Romanos 8:9:

“Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros.  Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de El”.

Editorial

La Iglesia de Cristo en México

P1400647

Año 2
Marzo-Abril
Número 3
Autor: Joaquín Renz

Segunda de tres Partes

La Iglesia de Cristo en México debe de pertenecer a Jesucristo, si no, estaremos equivocados al llamarla “la Iglesia de Cristo”.  Es erróneo pensar que porque la Iglesia pertenece a Cristo, nosotros también, automáticamente pasamos a pertenecer a Él.  El razonamiento correcto, el claro entendimiento de esta cuestión, es pensar que la Iglesia de Cristo es el conjunto de individuos, quienes perteneciendo individualmente al Señor, la componen, lo cuál hace que la Iglesia le pertenezca también a El.  Esto es la verdad por la cual podemos afrimar sin lugar a dudas que en dónde quiera que se encuentre un grupo de cristianos que verdaderamente hayan entregado sus vida a Cristo, allí mismo es el sitio en que se encuentra la Iglesia de El.  Nuestra meta no es saber cuál es la verdadera Iglesia, sino cuáles son los verdaderos cristianos.

Para saber esto, para conocer a las personas que están verdaderamente dedicadas a Cristo, existen muchas pruebas de las cuales podríamos hablar bastante.  La mayoría de ellas han sido inventadas por los hombres y aunque muchas de ellas son útiles, muchas otras son injustas y ninguna de todas ellas se equipara ni sirve como las calificaciones dadas por Cristo mismo.

Cristo no da tres calificaciones por medio de las cuales podemos saber cuando un hombre es verdaderamente de El.  Estas se encuentran en Juan 8:31: “Si Uds. siguen firmes en lo que les digo, llegarán deveras a ser mis discípulos; y conocerán la verdad y la verdad les dará libertad”, y en Juan 13:35 . . . “si se aman uno a otros, todo el mundo se dará de cuenta que son discípulos míos”, y Juan 15:8 . . . “Mi Padre recibe honor cuando ustedes dan mucho fruto y así demuestran ser verdadero discípulos míos.”

Estos versículos de las Santas Escrituras no nos enseñan todas las cosas que debemos hacer para ser de Cristo, pero sí nos muestra cómo debemos ser para que el mundo sepa que VERDADERAMENTE SOMOS DE EL.

El primero de ellos es más fácil decirlo que cumplirlo.  Para saber como obedecer los mandamiento de Cristo deberemos leer cuidadosamente las Escritura; tendremos que hacer todas las cosas que no manda El, bien directamente de propia voz o por voz de los Apóstoles, más esto no significa que debamos comportarnos conforme a lo que Jesús debería haber dicho, pues cada hombre diferente puede expresar una opinión diferente y no es en estas OPINIONES en dónde encontraremos LA VERDAD, si no en los mandamientos que Cristo no dio y que están consignados en el Nuevo Testamento junto con las enseñanzas que nos transmitió a través de sus Apóstoles.  En el Nuevo Testamento, dentro de esos Mandamientos, hay varios que nos indican que la desobediencia a ellos no señalará ante el mundo haciéndoles saber que NO PERTENECEMOS A CRISTO.  Son demasiados para mencionarlos ahora, pero sería sumamente interesante que alguno de nuestros lectores nos remitiera un art[iculo enmer[andolos, el cual tendríamos el placer de publicar en esta revista.

La segunda prueba mencionada en el versículo respectivo, es quizá la más rigurosa.  Cristo no dice que el mundo puede reconocer a los que son suyos “si se aman los unos a los otros”.  Lo que más falta hace dentro de la Iglesia de Cristo en México es precisamente AMOR ENTRE LOS HERMANOS.  Existen muchas diferencias entre ellos que les impiden amarse los unos a los otros, provocadas por celos, rencillas, envidias, etc. y producidos la mayor parte de las veces por causas baladíes tales como el chisme que impera en exceso entre muchos que se dicen cristianos.  Si se encuentran cristianos que quieren hacer daño a sus hermanos en Cristo, por lo que dicen y por lo que hacen, se puede saber de inmediato que no pertenecen a El.  Si hay hermanos en necesidad y los demás cristianos no hacen nada de lo que está a su alcance por ayudarles, es notorio que tampoco son de Cristo porque enseñan su falta de amor Y EL SEÑOR NOS DIJO QUE POR TENER TAL AMOR SE PUEDE SABER QUE SOMOS DE EL.

Finalmente, si pertenecemos al Señor DEBEMOS DAR FRUTO . . . ¿Cómo ejecutamos la obra que nos ha sido asignada por El?  ¿Estamos salvando más almas y ganándolas para Cristo y cada día más y más?  ¿Es nuestro esfuerzo fructífero y resulta una cosecha bendita o nuestra labor por intensa que sea es estéril y no rinde fruto alguno?  Cristo quiere que siempre el triunfo corone nuestra lucha, no desea que nos veamos derrotados por ello, cuando vencemos sabemos que somos de El y que El nos está ayudando.

Ahora bien, también en nuestras propias vidas debe existir el triunfo individual sobre nosotros mismos, en cada uno de nosotros debe verse el fruto de ser de Cristo, debe de verse en la forma en que vivimos y en todo lo que hacemos.  Un cristiano debe ser diferente a los demás.

Artículo·Perfiles

¿Quién es el Enemigo?

P1400190Año 6
Número 28
Noviembre y diciembre 2001
Autor: Martín Drummond

¿Quién es el Enemigo?

Durante la guerra de Vietnam, el éxito de los oficiales que guiaban a las tropas en la selva no dependía tanto de cómo seguían un plan específico de ataque, sino de cómo lograban preservar la unidad entre las filas.

Los soldados venían de ambientes diferentes.  Algunos eran novatos, y algunos se estaban preparando para regresar a casa.  Algunas personas no podían soportar a aquellas de ciertos grupos étnicos.  A algunos de los soldados no les gustaba la música que otros elegían.  A algunos soldados no les gustaba ser entregado por el oficial de mando por fumar marijuana.

Un creciente disgusto de su propia situación llevó a algunos soldados a mostrar actitudes deplorables hacia los otros de su unidad.  El resultado: la tensión.  La responsabilidad de los oficiales era suprimir el conflicto interno.  Algunos lo lograron, pero otros no.

Cuando comenzaban a volar las balas, un oficial que no podía mantener a sus tropas enfocados en el enemigo pronto veía a sus tropas disparándose entre sí.  A veces, aun el oficial era muerto por sus propias tropas.  Quizás no por una bala americana, pero por la elección de nuestros soldados de no proveer cobertura de fuego durante un ataque.

¿Quién es el enemigo_

Es triste admitirlo, pero en realidad ocurrieron tales muertes de oficiales.

Aquella idea, más que ninguna otra acerca de la guerra de Vietnam, para mí es l más trágica.  Simboliza lo que sucede cuando hay división.

Sencillamente dicho, el hijo de alguien fue muerto o discapacitado porque alguien más no se salió con la suya.

¿Sucede este tipo de tragedia alguna vez entre familias?  Por supuesto.  He observado en meses recientes que, por los problemas en las vidas de sus hijos adultos, a veces los padres son culpados porque son los chivos expiatorios amantes quienes escogen no responder.

Aunque el culpar a los padres por nuestras elecciones como adultos es una idea muy pobre, millones lo hacen.  Y cuando hacemos sufrir a nuestros padres, de algunas maneras como castigo, por nuestras malas elecciones, no somos, en realidad, diferentes de los soldados en Vietnam que dejaban que los Viet Cong mataran a su oficial de mano y después declaraban que no tenían nada que ver con su muerte.

Lo mismo se aplica en la Iglesia.  Cuando hacemos elecciones equivocadas, ¿es correcto culpar a otros?

Si comenzamos un incendio forestal, ¿debemos culpar al guardabosques si el venadito Bambi es carbonizado?

Escuchen, queridos amigos: no existe manera alguna en esta vida en que todos estaremos de acuerdo en todo.  Simplemente no sucederá.  Sin embargo, podemos estar de acuerdo en que el enemigo, llamado Satanás, anda tratando de destruirnos y llevarnos al infierno, donde no se apaga el fuego, ni el gusano muere.

Siendo así el caso, necesitamos estar unidos para luchar contra él.  Necesitamos resistir sus esfuerzos de hacernos abrir fuego contra los nuestros, en lugar de hacerlos contras sus demonios de desesperación, destrucción y discordia.

Recordemos que el culpar a un oficial en el ejército si uno no está contento es un error.  En lugar de ello, es mejor convertirnos en mejores soldados y ayudar al oficial a alentar y entrenar a otras tropas.

Recordemos que el culpar a nuestros padres por nuestras fallas de adultos también es un error.  A menos que uno sufra de retraso mental, es responsable por sus propias elecciones.  De plano, es erróneo decir que “tenía que” apostar, o andar mal, o golpear a sus hijos porque lo hicieron los padres.

¿Quiénes elenemigo_

En realidad, lo que resta valor a este pretexto es que Dios ofrece su poder para ayudarnos a vencer nuestras debilidades y fallas.

Finalmente, cuando estamos “jugando con cerillos” tocando al comportamiento pecaminoso, no culpemos a otros por el fuego.  Especialmente si ellos están parados allí con una cubeta de “Agua Viva” en sus manos, queriendo apagar las llamas.

Sea que es Ud. El líder de una familia, en la Iglesia o en algún otro grupo, intente recordar a su grupo quién es el verdadero enemigo.  No mire en otra dirección cuando los miembros de su grupo se atacan entre sí.  En lugar de ellos, ore primero por sabiduría y paciencia.  Segundo, ore para que el Espíritu de Dios obre en los corazones de todos los involucrados.  Y, tercero, ore para entendimiento de cualesquiera cambios que tiene que hacer para ser más como Dios, más persuasivo como líder, padre u otra posición.

Dios le mostrará el camino en los días que siguen.

Como siempre, los amo,
Martín Drummond
Port St. Lucie, Florida

Perfiles

Perfiles de Hombres de Fe: Juan el Bautista

P1400190Año 6
Número 28
Noviembre y Diciembre 2001
Autor: Juan Carlos Lazo

 
Juan el Bautista, fue un hombre muy importante en la comunidad hebrea, fue el encargado de preparar el camino al Señor. Juan cumplió con su misión y Jesús declaró que no había otro profeta más grande de Juan el Bautista: De este famoso varón de Dios trataremos en esta sección.

 
I. Su Vida
Fue el precursor de Jesús que recibió el apodo de “Bautista”; o el que bautiza, debido a su ministerio característico
a) El anuncio de su nacimiento fue dado a Zacarías su padre mientras ministraba en el templo según el orden de su clase Lc. 1:8-17
b) Descendiente del linaje sacerdotal Lc. 1:5
c) Su concepción fue de manera sobrenatural Lc. 1:11-15
d) Antes de nacer le fue anunciada su misión Lc. 1:17; misión que había sido profetizada por Isaías y Malaquías y por el Ángel Gabriel Is. 40:3-5; Mal. 3:1; Lc. 1:5-25; y cuyo cumplimiento lo encontramos en Mt. 3:1-3;
e) Se dijo también que Juan el Bautista sería famoso y de gran bendición para mucha gente Lc. 1:14-15
f) Jesús lo comparó con el profeta Elías Mt. 11:14; Mr. 10:9-13
g) Jesús lo destacó como el más grande de todos los profetas Mt. 11:7-13; Lc. 7:24-34 y como el testigo verdadero del Mesías Jn. 5:30-36.

 
II. Su Ministerio
a) Su arreglo personal y costumbres alimenticias austeras o raras Mt. 3:4
b) Su aparición como profeta. Lc. 3:1-18
c) Su mensaje “Arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado”; Mt. 3:1 y “viene uno detrás de mi, uno más importante que yo” Mr. 1:7; Mt 3:11. Además les habló del compartir, les habló acerca de la honestidad y la justicia Lc. 3:11-14
d) Bautizó a Jesús en el Jordán Mt. 3:13-17; Mr. 9:11; Lc. 3:21-22
e) Su mensaje causó gran impacto entre la gente de todas las clases sociales Mt. 3:5-7
f) Defensor de la verdad a tal grado que la consideró más importante que la vida misma Lc. 3:7-20
g) Fue encarcelado y posteriormente decapitado Mt. 14:1-12; Mr. 6:14-29
h) Por un momento dudó acerca de la autenticidad del mesías, Jesús disipa sus dudas Lc. 7:18, 21; en otra ocasión Juan había identificado a Jesús como “el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Este es de quien yo dije” Jn. 1:29-34
i) Causó gran impacto después de muerto en Herodes el tetrarca Lc. 9:7-9

 

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By Meister von Gracanica (I) – The Yorck Project (2002) 10.000 Meisterwerke der Malerei (DVD-ROM), distributed by DIRECTMEDIA Publishing GmbH. ISBN: 3936122202., Public Domain

III. Sus Discípulos. Fueron fieles a este hasta la muerte
a) Los seguidores de Juan el Bautista, sintieron celos por la creciente popularidad de Jesús Jn. 3:25-26
b) Dos de ellos sirvieron de mensajeros cuando él sintió duda acerca de Jesús Mt. 11:1-5
c) Sus discípulos enterraron el cuerpo de su maestro Mt. 14:12; Mr. 6:29

 
IV. Conclusión
Juan fue un siervo humilde. No le importó ser desplazado por la popularidad de Jesús. Él lo aceptó con tono sereno y dijo las siguientes palabras: “Vosotros mismos me sois testigos de que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de el . . . Por eso mi gozo está completo. Es necesario que él crezca, y que yo disminuya.” Jn. 3:22-30. ¿Qué hace usted cuando alguien es más famoso, popular que usted? ¿Se llena de celo, de envidia y coraje? Usted sabe cómo se siente y qué es lo que siente.

Artículo

Voz Femenina: ¿Existen los ángeles?

P1400190Año 6
Número 28
Noviembre y Diciembre 2001
Autora: Ivoné Renz

Es una pregunta que en medio de la fantasía mi hija me hace—que si ¿serán con enormes alas, hermosos, con túnicas blancas muy largas y con mandatos del Señor para hacer aquí en la tierra?  Esto último sí lo creo.  Lo del físico ya depende de la ocasión.  Creo esto por lo siguiente: En un viaje que hacíamos de regreso de Petatlán, Guerrero a Cuernavaca, íbamos muy a gusto en el auto: Lisa, Tabi (su hija de 16), Maggie (mi hija de 4) y yo, cuatro mujeres agradecidas con la vida por estas vacaciones.  De repente ¡¡¡pum!!! Una llanta delantera (por cierto nueva) se hizo pedazos.  Ahí quedamos, en medio de la nada, entre cerros y el rugido del mar a las 6:30 de la mañana con mucha angustia de mi parte.  Lisa estaba muy tranquila, confiando en que el Señor enviaría auxilio, pero yo solo pensaba en lo peligroso que era estar ahí cuatro mujeres en una carretera transitada por camioneros.  Buscando herramientas (que no traíamos) y casi al borde de la desesperación, recordé que traía mi celular—¡oh, precioso objeto de la modernidad!  Mientras yo hacía una llamada desde mi sofisticado aparato, ya el Señor estaba alistando para enviarnos a un ángel . . . sin celular.

Mientras esperábamos, venía saliendo de una curva un VW que venía directo hacia nosotras y se estacionó ahí.  Bajó un señor con un aspecto de daba miedo y se fue caminando por en medio de la carretera, y el otro señor nos preguntó “¿Cuál es el problema?”

Casi se me doblan las rodillas, porque mi mente pensaba “¡Ay, estos han de ser maleantes!  ¿Con qué objeto han venido aquí?”  Pero Lisa le explicó el problema y el señor se bajó.  El otro ya venía de regreso con un tubo, y no pasó en mi mente que este hombre alto, moreno, de cabello chino con una sonrisota fuera un ángel.

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Foto por Frank O’Connor.

Nos preguntó: “¿De dónde son?”
“De Cuernavaca, pero venimos de Petatlán.”
“¿Vienen de con los Atkinson?”
“Ah, ¿los conoce?” respondió Lisa.
“Sí, ¿Usted es la hermana Lisa?  ¿De la revista del Discípulo Cristiano?”  (Ya empecé a respirar tranquila, pensé que este hermano era enviado por el Tío Ricardo.)

“Mire, yo soy el hermano Felipe y vivo aquí saliendo de la curva; iba a dejar a mi hijo a la secundaria, y este señor, es trailero, y me pidió que lo trajera a recoger la flecha de su tráiler que se le rompió aquí . . . (el objeto con el que la llanta se nos ponchó), y yo no quería.  Pero ya en el camino le empecé a compartir de la Palabra y veo que el Señor me envió aquí con ustedes.”
“¿No fue Ricardo quien le envió?”
”No; precisamente quiero verlo . . . Bueno voy a dejar al trailero y regreso para arreglar su llanta.”

Regresó para arreglar la llanta.  Ricardo también llegó y se sorprendió de verlo ahí.  Cambiaron la llanta entre los dos.  Nos regocijamos de habernos conocido y fue muy hermoso para mí entender en mi vida el himno que dice: “Si Él cuida de las aves, cuidará también de mí.
¿Casualidad?—tal vez eso pensó el trailero.
¿Le servirá de algo lo que compartió esa mañana?—Dios así lo dispuso.
¿Nos protege el Señor?—Más que comprobado.
¿Hemos servido de ángeles alguna vez?—Espero que sí.

Ahora mi perspectiva de ángeles se aplica en personas comunes, aún en las inversas, porque Nuestro Creador es el Señor de los Señores y es quien tiene el control de nuestras vidas.  Aún a los que no creen les usa para la gloria de Su reino.

Artículo

Tú Votas en tu Propia Elección

P1400190Año 6
Número 28
Noviembre y Diciembre 2001
Autor: Ronald W. Fisher,
Director del depto. de Estudios Bíblicos
Great Lakes Bible College
Lansing, Michigan

Traducido por Susan O. de Calderón

 

 

El Asunto a Discutir

Hoy en día se ven en todas partes actitudes de cambio.  Son tan obvias en la esfera de la religión como en cualquier otra, quizás aun más.  El liberalismo religioso dominó el pensamiento y la vida en general de la civilización en los Estados Unidos y Europa durante todo el Siglos XIX y hasta los primeros 25 años del Siglos XX.  El neo-ortodoxismo apareció en Europa como una alternativa al liberalismo antes de 1920 y atrajo el pensamiento de muchos eruditos, tanto en Europa como en los Estados Unidos, hasta su colapso en 1965.  Desde entonces, varios tipos de neoliberalismo han intentado presentarse como “la ola del futuro”.  Unos cuantos eruditos aun han tratado de revivir el neo-ortodoxismo como una opción viable para el hombre del Siglo XX en la actualidad.  Estos esfuerzos han fracasado.

El liberalismo ahora está en decadencia.  Un indicio de este hecho es la baja de nuevas inscripciones en las facultades de divinidad de las universidades de Harvard, Yale, Chicago y Vanderbilt, al igual que en el Seminario Teológico Unión de Nueva York.  El sostenimiento financiero para estos baluartes anteriores del neoliberalismo también está disminuyendo.  Un reporte reciente de la Fundación Rockefeller documenta el hecho que estos colegios teológicos de posgrado ya no se concentran en la preparación de predicadores para servir a la Iglesia.

Están repudiando el papel de su relación cercana con la Iglesia y optando, en su lugar, por el “Estudio Académico de la Religión”.  (Vea Christian Standard <El estandarte cristiano>, septiembre 5, 1976, Earl Ray Jones, “Reflecting the News” <”Reflejando las noticias”>, página 15.)

Mientras, la ancha esfera del protestantismo está regresando más fuertemente a la posición del evangelicalismo conservativo.  El teólogo George Lindbeck, como graduado de la Facultad de Divinidad de Yale, cita las estadísticas de que casi la mitad de todos lo protestantes en los Estados Unidos son evangélico conservativos (vea la fuente arriba citada).  Una reciente encuesta de Gallup ha encontrado que el 46% de todos los protestantes entrevistados cree en la Biblia palabra por palabra.  Al frente de este movimiento son tales colegios como el Instituto de Biblia Moody, el Colegio y Facultad de Posgrado Wheaton, el Seminario de Dallas, el Seminario Trinity, el Seminario Bethel (Minneapolis), Seminarios Conservativos Bautistas (Denver y Portland), la Escuela de Teología Gordon-Cromwell, el Seminario Westminster (Filadelfia) y el Seminario Reformado.

En el prólogo del libro de Harold Lindsell (editor de Christianity Today <El cristianismo hoy>, publicado recientemente, The Battle for the Bible <L batalla por la Biblia>, 1976, Harold J. Ockenga indica que planes deliberados fueron hechos tan temprano como el año 1948 en Pasadena, California, para la salida de un movimiento evangélico que reemplazaría el fundamentalismo (él lo llama neo-evangelicalismo).  Él rechaza que se identifica en parte con el neo-ortodoxismo en que acepta que la Biblia no tiene errores.  Pone su identidad en parte con el fundamentalismo y en parte no.  De su punto de vista teológico, es semejante al fundamentalismo, pero difiere de este último en asuntos de la filosofía del gobierno de la Iglesia y teoría social.  La apariencia del evangelicalismo como un factor mayor en la escena protestante de hoy muestra una medida de éxito desde el punto de vista de lo que tenían en mente los que trazaron el curso en 1948.

Los hombres que comparten el punto de vista de Lindsell y Ockenga subscriben a cinco grandes doctrinas fundamentales que el evangelicalismo ha traído del fundamentalismo de los años 1920 como consignas de la ortodoxia.  Estas son: la infalibilidad de las Escrituras, el nacimiento virginal de Cristo, Su expiación sustitucionaria, Su resurrección corporal y Su segunda venida visible.  (Vea Seminary Review <Revista del seminario>, Vol. XIX, Número 4, Verano 1973, Jack W. Cottrell, “Values in Evangelical Theology” <“Valores en la teología evangélica”>, pp. 116, 117.)  Al mismo tiempo, ellos censuran el cambio del humor y temperamento del fundamentalismo de la primera parte de este siglo al de hoy en día.  Las actitudes actuales del fundamentalismo son: el separatismo, la intolerancia, la dureza del espíritu y otra mundanería (Cottrell, pp. 113, 114).  Sienten que estas actitudes del fundamentalismo lo hacen demasiado regresivo y no adecuado para tratar con las necesidades de estos últimos 25 años del Siglo XX.

No obstante, el evangelicalismo tiene sus propios problemas.  El Dr. Ockenga también nota en su prólogo del libre del Sr. Lindsell que muchos evangélicos jóvenes se han unido al movimiento que comenzó en 1948 y han tomado el nombre, pero no han aceptado la posición doctrinal del evangelicalismo ortodoxo.  Es decir, ellos rehúsan suscribir a uno o varios o todos de los cinco particulares de doctrina que los iniciadores del evangelicalismo declararon ser puntos torales de la naturaleza sobrenatural de la fe cristiana.  La misma tesis del libro del Sr. Lindsell es que un número de supuestos evangélicos ya no profesa la infalibilidad de las Escrituras (uno de los cinco particulares) porque ahora no creen que la Biblia no tiene errores.

Conservatismo vs. liberalismo

En su libro, La Batalla por la Biblia, el Sr. Lindsell cita una lista impresionante de evangélicos profesos que se niegan a sancionar la infalibilidad de la Biblia (que la Biblia es correcta y precisa en todo respecto).  En el capítulo cuatro, él muestra cómo la negación de esta doctrina cristiana fundamental es un principio básico entre el ala de moderados del Sínodo Luterano de Missouri.  Además, ilustra cómo esta negación ha causado mucho de este levantamiento dentro de aquel cuerpo denominacional.  Muestra las deserciones sobre el mismo asunto entre los líderes de la Convención de los Bautistas del Sur, aunque la mayoría de los miembros promedios de aquel cuerpo no ha seguido su ejemplo (el capítulo cinco).  Además, indica que esta deserción ha introducido una cuña de influencia en el Seminario Teológico Fuller, con el resultado que Daniel P. Fuller, un profesor allí e hijo de Charles E. Feller, el fundador del seminario ya no cree en la infalibilidad de la Biblia.  Descubre que David A. Hubbard y Paul K. Jewett, antes de profesores de Fuller, tomaron una posición similar (el capítulo seis).

El Sr. Lindsell termina su libro al observar que los protestantes liberales de primera orden embarcaron en su curso de infidelidad, en primer lugar, al dudar y, después, al negar la infalibilidad de la Biblia.  En el convincente capítulo al final, concluye su estudio de las deserciones al deducir que dichas deserciones llevan inevitablemente a engaños éticos y fracasos morales.  Las distinciones entre la Biblia escrita y las Escrituras (la Biblia contiene la Palabra de Dios, pero no es la Palabra de Dios) logran por la fuerza una tasa muy costosa al matar la integridad de la fe y vida.  Entonces, reina la subjetividad; y el hombre se siente libre de hacer lo que quiere de Dios, la verdad, el hombre, el pecado y la vida.  Muchos están haciendo precisamente eso.

Y, si esto no fuere suficiente, otra inquietud mayor se asoma en el horizonte; y puede ser el problema más formidable de todos para los cristianos neotestamentarios.  Es el esfuerzo intensificado de los proponentes del calvinismo.  Los colegios y seminarios conservativos de las persuasiones reformadas, presbiterianas y bautistas están enviando una hueste de obreros que defienden esta posición.  Es muy interesante que casi todos ellos contienden por la infalibilidad de la Biblia.  Continúan acumulando unos logros impresionantes.  Los más notables apologistas cristianos contemporáneos contra las fuerzas de la infidelidad se encuentran de pie aquí.  Entre ellos son: John Warwick Montgomery (un luterano que cree en la esclavitud de la voluntad humana), Cornelius Van Til, Edward John Carnell (ahora fallecido, pero cuyos libros todavía prosperan), Gordon Haddon Clark y Francis Schaeffer.  Libros escritos por estos hombres, así como por especialistas en otras ramas, salen abundantemente de las casas de publicaciones religiosas.  La escolaridad detrás de estas ofrendas en general es del primer orden.  Parte de ello es de mala calidad y dudosa.  Muchas canciones nuevas y cantatas que apoyan el calvinismo siguen apareciendo.  Estaciones de radio, orientadas a la religión, ponen en esta música atención central.  Escuerzos evangelistas en grandes áreas, sean en los Estado Unido o en el ultramar, exponen mucho las afirmaciones del calvinismo.  Varias traducciones bíblicas en la actualidad son piezas de propaganda para ello.

En esto radica el dilema para aquellos que están comprometidos con la posición de la restauración.  Los defensores del calvinismo están recibiendo amplia cobertura noticiera con mucha atención favorable.  La gente de nuestra nación está regresando en general al conservadurismo en muchos aspectos.  Esta actitud provee un semillero fértil para la receptividad del calvinismo.  De hecho, un número sustancial de nuestra propia gente están mirándolo con interés y atracción.  Coloca una trampa sutil: promueve la infalibilidad de la Biblia, habla de la naturaleza sobrenatural del cristianismo y, mayormente, usa terminología bíblica.  Demasiadas restauradoras no ven el peligro.  No detectan que el punto de vista calvinista de la predestinación va en contra de las claras enseñanzas de la Biblia, proporcionan un punto de vista antibíblico acerca del hombre, toma una posición antibíblica acerca del evangelismo y hace a Dios un soberano arbitrario y caprichoso.  En lugar de esto, demasiados de ellos tararean las melodías pegadizas, cantan las palabras enfocadas con parcialidad, asisten a las reuniones en el área y leen ávidamente las versiones parciales de la Biblia todo para el realce del calvinismo.  Parecen casi no reconocer que están alentando a la gente a hablar de “sólo fe”, “fe es un don de Dios”, “orar hasta que llegue la salvación”, “no hay nada que uno puede hacer para ser salvo”, “uno es salvado para recibir la fe”, “una vez salvo, siempre salvo”, etc.  Ninguna de estas frases tiene la autoridad bíblica para respaldarla; más bien, expresan ideas antibíblicas.

Por estas razones, los siguientes capítulos de esta libreta serán dedicados a examinar las pretensiones del calvinismo, cuáles son sus doctrinas principales y cómo están en conflicto con las enseñanzas de la Biblia, correctamente usadas.  Es la convicción del escritor que hay que enfocar la atención sobre estos asuntos ahora.  Él te invita a compartir sus descubrimientos, si son verdaderamente bíblicos, con otros.  La tarea es de gran magnitud.

¿Cómo Comenzó el Calvinismo?

Se remontan los orígenes de las doctrinas que se debían de la armoniosa enseñanza bíblica hacía veintenas de años, varios siglos o aun un mileno o más.  Aunque Calvino vivió y enseñó exclusivamente dentro del Siglo XVI (1509-1564 d.C.), sus puntos de vista doctrinales no se originaron con él mismo, sino fueron adaptados y modificados de las enseñanzas de Agustín.  Agustín fue convertido a la fe cristiana en el año 385 d.C.  Para el año 396, se hizo obispo de Hippo en África del Norte y funcionó en aquella posición hasta su muerte en el año 480.

Durante su función en el oficio de obispo, Agustín propuso una presentación sistemática de una enseñanza teológica conocida como la predestinación.  En este ambiente doctrinal, luchó con el asunto de cómo opera el libre albedrío del hombre y cómo actúa recíprocamente la gracia de Dios con ello.  Él creía que los hombres fueron creados por Dios como seres racionales y libres.  Esto quería decir que podían escoger libremente hacer el bien o el mal.  Adán pecó y llevó a toda la raza a un nivel degradado de iniquidad.  Su pecado, el pecado original, fue pasado a cada generación en culpa y consecuencias para que todos los hombres y mujeres fueran corrompidos de su alto estado, dado por Dios, y dejados sin el poder de regresar a ello.  El hombre, entonces, estaba libre, pero libre sólo para pecar.  La caída de Adán trajo la maldición de que todos sus descendientes tendrían sus voluntades puestas en esclavitud al pecado y la muerte.  La masa entera de la naturaleza del hombre fue arruinada.  Solo Dios podía salvarlo, y aun cualquier repuesta positiva del hombre hacia Dios tendría que ser un don de Dios mismo.  Todo hombre merecía la condenación eternal, pero Dios, en su gracia, decidió seleccionar a algunos para salvación y a otros no para salvación.  Aquellos seleccionados para salvación no podrían resistir la gracia Divina.  Se les otorgaría el don de la perseverancia para arrepentirse, aunque pecaran.  Los elegidos no podrían rechazar lo bueno.  ¿El dilema?  Nadia, mientras permanecía en la carne mortal, podría estar seguro si estaba entre aquellos predestinados para salvación.  (Vea A History of Christianity <Una historia del cristianismo>, Kenneth Scott Latrourette, 1953, Harpers and Brothers, pp. 174-179.)

Es significante notar aquí que la base de la predestinación agustiniana no comenzó con el cristianismo apostólico escrito en Hechos ni en ninguna de las epístolas del Nuevo Testamento.  Ni brotó como una doctrina delincuente durante la última parte del primer siglo d.C.  Comenzó históricamente más de tres siglos y medio después del nacimiento de la Iglesia del Señor y el principio de la propagación del Evangelio puro.  Por lo tanto, no estamos escribiendo sobre algo arraigado en el mensaje apostólico, que nuestro Señor prometió que estaría bajo la guía del Espíritu Santo.  Vea Juan 14:26; 15:26, 27; 16:13-15.  En el artículo “La predestinación”, escrito para El diccionario teológico de Baker (1962, Quinta impresión, Baker Book House, p. 145), Loraine Boettner concede que los escritores padres de la Iglesias cristiana de los primeros tres siglos dejaron esta doctrina casi sin desarrollo.  Las raíces del calvinismo se remontan muy atrás; pero no pueden ser rastreadas hasta el cristianismo del Nuevo Testamento.

Calvino tomó la estafeta donde Agustín la dejó.  Sus persuasiones fueron esencialmente sinónimas con aquellas del obispo de África del Norte.  Edificó sobre ellas, las refinó y las sistematizó en una vista panorámica más comprensible.  El panorama que dibujó ha sido identificado popularmente como el “Concepto DEEGP”.  Las siglas son las primeras letras de cinco expresiones que resumen bien la gama del pensamiento calvinista: la Depravación Total, la Elección Incondicional, la Expiación Limitada, la Gracia Irresistible, y la Perseverancia de los Santos.  Enfoquemos nuestra atención en el resto de este capítulo a la primera categoría.

TULIP

Cuando hablamos de la “depravación total”, es importante que la representemos precisamente. Podemos alcanzar esta meta con éxito al tomar nota de varias ideas que no enseña.  No enseña que cualquier persona es tan mala como podría ser, ni que está totalmente destituida de virtud, ni que su espíritu está inactivo.  El hombre caído puede llevar a cabo actos en sí moralmente buenos.  En su estado no regenerado, puede amar a su familia y ser un buen ciudadano.  Puede ser generoso en esfuerzos caritativos y tratar a sus prójimos con bondad.  No obstante lo bueno de las obras mismas, estas obras no tienen una aceptabilidad antes Dios, puesto que el hacedor no está en armonía con Él.

Entonces, ¿en qué consiste la depravación total?  A saber, esto: que en el pecado de Adán en el Edén, todo hombre fue corrompido en su naturaleza para que ninguna parte de la personalidad moral-espiritual humana se haya escapado.  El intelecto, las emociones, la consciencia y la memoria han sido todos heridos gravemente.  Pero la voluntad del hombre ha recibido el golpe más fuerte.  Está muerta o en esclavitud total.  No puede responder a Dios de ninguna manera positiva.  El hombre está discapacitado, sin ninguna esperanza.  Como lo proponen adherentes de Calvino, el hombre está sordo, ciego y muerto para con las cosas de Dios. La justificación por esta situación difícil de dos niveles del hombre (facultades morales heridos, pero una voluntad muerta) es identificada en pasajes del Nuevo Testamento como Romanos 5:12-21; I Corintios 15:22; II Corintios 11:3, I Timoteo 2:13, 14.  El patrón calvinista no está deletreado en estos pasajes, sino supuestamente se deduce de ellos.  Se dice que Adán trajo la muerte sobre todo hombre, y la naturaleza de esta muerte se dice ser principalmente espiritual.

La muerte espiritual está descrita como haber sido pasado de Adán a todos los hombres por la razón de ser él la cabeza de toda la raza humana.  Él estaba puesto como cabeza oficial y representante de su raza.  Todos se cayeron con él y recibieron su muerte espiritual juntos con él.  El contexto de Rom. 5:12-21 puede ser explicado más efectivamente al notar que la muerte que pasó a todos los hombres es física.  Adán es la cabeza oficial de la raza humana, y todo hombre pecó representativamente en él.  No pecaron en realidad con él en el Edén por sus propias voluntades.  Pecaron representativamente en él en el Edén y ese hecho ha sido consumado.  Las frases “todos pecaron” (Rom. 5:12) y “fueron constituidos pecadores” (Rom. 5:19) se encuentran en el tiempo griego aorista para mostrar una acción cumplida en el pasado.  Los hombres no van a pecar y ser constituidos pecadores al paso de las generaciones venideras porque son herederos de Adán según el pasaje de Rom. 5:12-21.  Esta explicación no calvinista es sinónima en principio con la enseñanza en Hebreos 7:9.

Continuará en la próxima edición.

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Editorial

P1400190Año 6
Número 28
Noviembre y Diciembre 2001

Autora: Lisa Renz

En esta edición de “El Discípulo Cristiano” estamos terminando el libro de Jack Cottrell sobre “Fundamentos de la Fe”.  Este libro hemos mandado a LATM (Literatura Alcanzando a Todo el Mundo) para ser publicado en forma de libro.  Cuando ya está publicado, les avisamos a nuestros lectores que quieren adquirirlo en esa forma.*

También estamos empezando otro libro por (Ronald W. Fisher) llamado “Tú Votas en Tu Propia Elección”.  Este libro trata de las enseñanzas de Calvino y los problemas que causa la polémica entre los conceptos de pre-destinación y libre albedrío.  Tal vez no todos nuestros lectores van a estar de acuerdo, y esto está bien– no pretendemos tener la última palabra sobre todas las doctrinas de la iglesia.

Varias cosas han afectado que esta revista no saliera a tiempo.  La primera es que mis hijos, Raúl y Roberto Renz, han cambiado de oficio.  Los does están trabajando con sus esposas y hijos ahora en una casa hogar en la ciudad de México, así que no tenemos la misma comunicación que antes.  De hecho, en este momento me encuentro en Texcoco, Edo. de México, escribiendo este editorial.  Raúl e Ivoné, quien siempre me hacen el diseño de la revista, llegaron aquí en diciembre para ser “papás” de una casa de 14 niños.  Ellos pidieron permiso de continuar con el diseño de la revista, pero al principio, con sus tareas de comprar los regalos de navidad para todos sus nuevos hijos, y acostumbrarse a lidiar con estas nuevas tareas, no tuvieron tiempo de hacer la revista.  Así que esto va en forma de disculpa por la tardanza de esta revista, pero con el tiempo, vamos a mejorar la comunicación, estoy segura.  Si nos tienen un poco de paciencia, vamos a mejorar.

Otra cosa que nos ha afectado mucho es la alza de tarifa del correo mexicano.  Nos doblaron la tarifa del correo en enero de 2002, así que la revista que antes nos costaba $3.80 mandar, ahora nos va a costar $7.60.  Yo juré a Dios que iba a seguir publicando y mandando la revista mientras Él me provee fondos.  Si hay algunos que quieren cooperar con los gastos de correo (que antes era como $5,000 pesos cada envío, y ahora van a ser cerca de $10,000 pesos), estamos aceptando donativos a la cuenta <AQUÍ VA INFORMACIÓN BANCARIA QUE YA NO ES NECESARIA**>.  Esta cuenta está dedicada exclusivamente a gastos de la revista.  Si es que mandan algún donativo, favor de avisarme por correo electrónico, o por correo, o por teléfono el número de depósito, la cantidad, y la persona que deposita, porque el banco no me proporciona esta información.  Así, nosotros también les podemos mandar un recibo.  Favor de no mandar dinero en efectivo por correo, porque no es seguro.  Si quiere comprar un giro postal, está bien, pero lo tienen que poner en mi nombre para que lo pueda cambiar.

*NOTA (2018)– Este libro fue publicado en Español en 2008.  Si gusta comprarlo, haga clic AQUÍ.

**NOTA (2018)– La revista El Discípulo Cristiano fue descontinuado en 2008.  Ya no se requiere ninguna donación.  Sólo hemos publicado este Editorial como parte de un intento de preservar los artículos de esta revista en formato digital.